Poco sabíamos.  

Sabíamos de historias cursis y discursos aburridos, de escasez de caricias y ausencia de besos, pero, nos costaba entender de poesías vividas y pasiones secretas, poco sabíamos de versos profundos, de segundos intensos y finales mágicos. 

Por: Escritor

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Sed de mejores días. 

Aún no sé hacia donde me dirijo, de hecho, no reconozco el camino que tránsito. Me pregunto, ¿en donde termina este herrante viaje?. En ocasiones simplemente quisiera detenerme, no seguir, encontrar el sentido correcto de la vida, y sobre ese fundamento retomar con propósito firme. 

Pero prosigo, con impulso propio, y el fuego de la pasión aún ardiendo. Quizás desorientado, tal vez impreciso, a veces escéptico y otras con fe, pero siempre con sed de mejores días. 

A pesar de las crisis, sigo con la auto propuesta intacta de desconocer la falsa moral de los hipócritas, y silenciar las  voces incongruentes. Una vez más, verán postergados sus anhelos y realizados los míos.  

By: Escritor. 

Unas millas más. 

Pronto se dió cuenta que no le quedaban fuerzas para continuar. Sus manos estaban tan vacías como al principio, pero su espíritu, ese era inquebrantable. <Que son unas millas mas! Pensó, nada tengo que perder.

Los años habían robado su juventud, pero jamás doblegaron su ímpetu de conquista.

Así, con mirada cansada pero determinante, decidió que aún podía arrebatarle pasos al camino.  ®

Preferí. 

Todo era confuso, apenas podía vislumbrar la estación. Una pálida luz parecía aclarar mi presagio en medio de la densa sombra y el abrupto desconcierto. Entonces, preferí no darme prisa, preferí no alcanzarte, preferí verte partir. ®