En su mundo. 

Quedó perfectamente claro… Que en su mundo yo no podía estar. 

Por: Escritor. ®

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Unas millas más. 

Pronto se dió cuenta que no le quedaban fuerzas para continuar. Sus manos estaban tan vacías como al principio, pero su espíritu, ese era inquebrantable. <Que son unas millas mas! Pensó, nada tengo que perder.

Los años habían robado su juventud, pero jamás doblegaron su ímpetu de conquista.

Así, con mirada cansada pero determinante, decidió que aún podía arrebatarle pasos al camino.  ®