Frío. 

Que se nos enfríen las manos, el café, los días, pero nunca las ganas, la pasión y el corazón. ®

Anuncios

Un amor de rutina. 

La ilusión que se fué y que un día compartimos, la nostalgia de las horas invertidas, la pasión que se extinguió como fuego. 

Un amor de rutina y promesas que no serán, de besos sin sabor y caricias efímeras, es lo que nos queda al final.  
La monotonía, esa que de a poco consume, y reduce a cenizas cualquier indicio de amor, la misma que asfixia, ahoga y devora los valientes, pero frustrados intentos por resucitar los restos de un ya caducado amor, es lo único en común que nos queda.