Hasta la eternidad.

Eres el verso que rima con mis latidos, el susurro que irrumpe en el silencio, el poema que llevo como un tatuaje grabado en mi piel.

Que me juzgue la vida y me condene al olvido si encuentra engaño en mis palabras al decir que te amo, y es que ahora resulta que mi plan B también eres tú, y el C y el D.

Y si aún tienes dudas de la profundidad de lo que siento, recuerda que amarte es pensarte, sentirte y desearte hasta la eternidad.


— 𝑹𝒖𝒃é𝒏 𝑳𝒖𝒃𝒐
#𝒗𝒆𝒓𝒔𝒐𝒂𝒃𝒆𝒔𝒐

Soy de esas personas.

Soy de esas personas que se enamoran varias veces al día, de lugares y sonrisas, de nubes y estrellas, de almas y poemas.

Soy de los que sueña despierto con colores, con versos, besos y caricias, con utopías.
Soy de los que ama, ríe y llora, de los que dudan y creen, de los que sienten miedo pero se sostienen con la esperanza.

Soy de los que dan por hecho que cada día no es uno mas que tenemos, sino uno menos que nos queda, de los que reviven con la lluvia y mueren por un café, de los que viven cada segundo con intensa pasión… como si no existiera un mañana

—𝑹𝒖𝒃é𝒏 𝑳𝒖𝒃𝒐

Sueños.

Se de personas que nunca pierden, porque siempre le apuestan al fracaso. Nadie lo hará por ti. Ve y provoca a la vida, crea puentes, desecha el temor a fracasar y haz que suceda aquello que anhelas. Solo tenemos el hoy y el ahora.

Existe una enorme diferencia entre aquellos que sueñan y los que viven sus sueños.

Flores de acero.

Este no debería ser una celebración de un día en especial, sino un reconocimiento diario.

Portadoras de un diseño único y especial. Coronadas de hermosura y valentía. Mágicas flores de acero sin miedo a caer… Feliz día de la mujer. Dios las bendiga siempre.

Por: Rubén Lubo

Montaña rusa.

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Tal parece que hoy me encuentro bajo un cielo de bronce, cerrado y ausente. No sé muy bien si alguien allí arriba me escucha o me ignora, si se ha ido o nunca estuvo, no lo sé. Lo cierto es que, como siempre,y a veces pienso que es una tendencia general de todos los seres humanos”, después de intentar buscar terceros para justificar mis faltas, termino reconociendo que nadie puede decidir por mi, y me hago responsable de mis errores y posibles consecuencias. Por supuesto que ha sido la suma de mis propias decisiones, buenas y malas, aciertos y desaciertos, las que me han traído hasta esta orilla, soy el resultado de mis pensamientos y decisiones, negarlo no ayudaría en nada.

Así que, para retomar, termino siempre por inclinarme a la idea, que a mi modo de ver, resulta ser la más sensata, y es pensar en que Dios siempre da sus más feroces batallas a sus mejores soldados.

Lejos quedaron aquellos días en donde la perspectiva era otra. Pero no puedo ser injusto, aunque hoy me encuentro abajo, o por lo menos, no me encuentro en mi mejor momento, sería poco ético de mi parte olvidar que en esta montaña rusa de la existencia, también me ha tocado ver la vida desde arriba.

Pero sin importar los desiertos por los que deba caminar, los océanos que me toque atravesar, o lo que a su antojo me depare  el destino, la vida es y seguirá siendo única y maravillosa desde la perspectiva que se le mire. Solo debemos mantener la actitud correcta, una convicción firme, y por supuesto, nuestra fe intacta acerca de un de un futuro esperanzador y sed de mejores días. Este es el único antídoto que conozco y el único salvavidas que encuentro ante las dificultades.

Al mal tiempo buena cara, lo mejor está por venir.

 

Por: Escritor